Ofrecí mis pájaros
el álbum desteñido de los días
un vendaval de escudos y planetas.
Tu voz trepando las espadas
aún lucen en mi cuarto.
Crecías
desde la incertidumbre ,
con una mueca leve y silenciosa
alejando desmesuras mal-heridas.
Yo anduve con tus ojos
por las huellas del cielo
Nada pedí,
Nada pretendo,
No hubo atajos ni cornisas.
Fue claro el rumbo y la mañana.
El tiempo acontece con su máscara
para celebrar encuentros ,telares y sonrisas.
No pretendo la rosa desteñida
ni los desvelos que cubren tu cintura,
Buscabas cobijo ,
un ala donde reposar
el agitado murmullo,
estaba a tu lado
para construir
andamios y ternuras
Páramos de fe , jardines nuevos,
No transité los zócalos
ni el suburbio fugaz
en las falsas presunciones de este juego.
Te quiero
libre
desde el puño de tus labios
hasta el gesto distante de mis venas
Sin tutelas ni cerrojos,
en tu propia geografía ,
libre de mi y los delirios que acosan las ráfagas del cielo.
sin prisa ni premuras
por no herir la luna de tu rostro.
Simplemente te quiero
No confundas.
los vuelos del amor
con las pasiones
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