Los veo en la nube de aquella mañana
entre el patio y la sala formando fila,
el otoño alejaba la infancia.
Laberinto de signos y de libros,
idiomas y luces donde tejíamos
sueños de acuarelas en torpes estrellas.
Asomaba el futuro
Incierto, rugoso
tal vez en la espuma del humo y la noche,
El tiempo, los caminos
La brújula
de los años que fueron.
Hoy es recuerdo,
epopeya,
a veces olvido de rostros profundos,
tropel de alumnos revoltosos, inquietos,
en un barrilete de hijos y nostalgias,
regresan a las aulas con ventanas del alma
y la vida;…
surco transcurrido entre enigmas y fantasmas
buceando en las huellas que faltan
con nietos, profetas y lunas crecidas
en todas las rayuelas,
en tanta gramilla regada de fuego y rocío.
una novia en los párpados,
el viaje en las sombras de los juegos perdidos.
El Mitre
Nacional Nº 5,
Universo de hojas al amparo de un cuento
narrado en pupitres de tinta y asombro.
Bachilleres 59
Travesuras,
niños de maduras colmenas
Presumimos el final,
era el inicio
la sonrisa y el llanto,
la rosa esfumada
entre manos abiertas al sol de otros vientos,
las espadas,
los dioses
el color y la bruma.
Fueron 50
de gemidos, de ausencias,
esperanzas y gestas
El portón del espejo
en la copa del encuentro
convocan
las cornisas de esta historia
y fugan
con las velas erguidas,
hacia
una madrugada,
de un noviembre cualquiera
quizá… un 2059
felices y lejanos,
plácidos,
serenos.
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