"No me busques, estoy en los esplendores de tu sangre"

Estoy adherido a tu vida
en el arpón del silencio

Digo que rondan duendes
de alforjas, destellos y cegueras.

Somos la misma huella,
un solo canto

que estremece con fatigas
los vientos mal heridos

No me busques,
estoy en el mar y sus guirnaldas

juntos construimos
danzas, alamedas y deseos.

Columpiando voces
encendidas en los párpados,

Libre,
con un perfume en la cintura,
este grito enraizado
en los esplendores de la sangre
y en el regazo más puro de tu entraña.

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